Cadáver es una película dirigida por Diederik Van Rooijen protagonizada por Shay Mitchell, Stana Katic, Grey Damon, Louis Herthum, y James A. Watson Jr., entre otros que cuenta con un planteamiento terrorífico y evidente ya desde su título.

La trama de Cadáver es la de un exorcismo que se vuelve incontrolable al tomar posesión de una joven (Kirby Johnson). Un arranque espectacular que sienta las bases para un film bien ejecutado, aunque también hay que decirlo, algo previsible.

Después de que hayan pasado meses desde el exorcismo, nos encontramos con Megan Reed (Shay Mitchell), trabajadora del turno de noche de una morgue que es la receptora de un cadáver completamente desfigurado. Estando sola, Megan comienza a tener espeluznantes visiones que relaciona con el cuerpo que ha recibido, poseído por una fuerza demoníaca.

De manera acertada, el director holandés Diederik Van Rooijen desarrolla su película principalmente en medio de la noche en un hospital, un monolito brutalista que irradia pesimismo. El vestíbulo, los pasillos, el baño de mujeres y especialmente la morgue. Van Rooijen y el guionista Brian Sieve utilizan la iluminación de ese escenario como un punto de la trama que hace que sea más intrigante y que incluso llega a crear un estado de ánimo inquietante. 

A todo ello se le suma además un gran diseño de sonido que resulta durante toda la película espeluznante y sobre todo, dota al personaje del cadáver, Hannah, de una dimensión que nos hace sentir auténticos escalofríos cada vez que aparece…o de hecho, desaparece, para hacer de las suyas con todo aquel que encuentra a su paso.

El film derrocha tensión a cada minuto de su corto metraje (apenas 85 minutos) y aunque su final puede que decepcione ya que se muestra algo acelerado, hay que resaltar el hecho de ser una película centrada no solo en el cadáver al que se hace alusión en el título de la película original (The Possession of Hannah Grace), sino que además se sirve de infinidad de cadáveres que en otro momento, o en otra época habría provocado que el film tuviera un rechazo absoluto.

Cadáver es un film que muestra sin tapujos como son los cadáveres, algo que no es exactamente lo ideal para sacar las palomitas de maíz, pero en la película es un gancho macabro, si podemos llamarlo así, ya que los cadáveres tienen un aspecto extremadamente realista, con toda la piel con un aspecto similar al mármol y extremidades en descomposición ennegrecidas. Van Rooijen confía en el hecho de que años de espectáculos de policías forenses cada vez más explícitos nos han inculcado en estas cosas, y que el realismo salvaje que él ofrece puede ahora jugar a su favor para conseguir que la película sea notable en este sentido. Además, no podemos pasar tampoco por alto, la originalidad de los créditos iniciales que parecen haber sido tomados de un álbum de recortes Polaroid de un asesino en serie, y los efectos especiales que aportan una mezcla heterogénea para deleite de los fans del género de terror.