The Shining (El Resplandor) no es solo uno de los mejores clásicos de terror de todos los tiempos. De hecho, es uno de los grandes clásicos del cine, de todos los géneros. Es una de esas películas que sirve de referencia para innumerables cineastas. Una fuente para numerosas escenas de uso frecuente en la cultura pop en todo el mundo. Una obra maestra icónica y eterna. Continuar algo así es una gran responsabilidad.

Para una película que es excepcional y tan impactante como El Resplandor, usar los personajes ya consagrados en el universo popular de manera continua y desde una nueva perspectiva no solo es arriesgado sino audaz, pero debemos enfatizar que la película de Kubrick se basa en otra obra icónica: el libro de Stephen King (quizás el autor más venerado en su extensa carrera literaria) y de este nace también Doctor Sueño, cuya adaptación cinematográfica dirige Mike Flanagan, el cuál ha sabido como mostrar unos personajes icónicos, inspirándose en la estética de Kubrick y también como no, creando una especie de homenaje al mencionado clásico.

Realizada así por el creador de The Haunting of Hill House, una de las mejores ficciones de terror de Netflix, Doctor Sueño es una película de un terror sólido, pero pierde fuerza al tratar de conciliar un desacuerdo entre Stanley Kubrick y Stephen King.

Para El Resplandor, Stephen King escribió un clásico en 1977 sobre el declive de una familia en medio de eventos sobrenaturales, pero cuando Stanley Kubrick dirigió la adaptación para la gran pantalla en 1980, lo hizo con un enfoque mucho más realista, con un gran alivio en los elementos surrealistas de cuento

El escritor repudió públicamente el trabajo del cineasta, eligió hacer su propia adaptación (en forma de una miniserie de Mick Garris) y también escribió una continuación en 2013, Doctor Sleep. Con el tiempo, toda esta disputa se convirtió en una división entre seguidores, ya que el público en general entendió ambos logros como entidades diferentes. ¿Qué sucede, entonces, cuando alguien resucita accidentalmente esta pelea cuando intenta continuar con ambas versiones?

La adaptación cinematográfica de Doctor Sueño lleva este conflicto a su núcleo. No solo dirigida, sino también escrita por Flanagan, la trama sigue una versión adulta del niño Danny Torrance, interpretado por Ewan McGregor, más de 30 años después de los eventos del Hotel Overlook sucedidos en El Resplandor. Traumatizado, trata de silenciar sus poderes con bebidas y drogas, pero se encuentra fuera de la vida decadente al mudarse a una pequeña ciudad rural para comenzar desde cero. Después de recuperarse, comienza a ganarse la vida trabajando como enfermero en un hospital, utilizando sus poderes como una forma de consolar a los que están a punto de morir. El problema es que su “Resplandor” llama la atención de un grupo llamado True Knot, que se alimenta de la esencia de estos humanos especiales como Danny, y también de una poderosa chica llamada Abra (Kyliegh Curran).

Crisis existencial

A diferencia de lo que ocurrió con la adaptación cinematográfica de El Resplandor, la trama de Doctor Sueño sigue el trabajo de King al pie de la letra, pero como hemos mencionado adopta la estética de Kubrick por completo. Lo podemos comprobar en todo tipo de momentos dentro de la película. De hecho, queda patente en los movimientos de la cámara, que intentan imitar los del fallecido cineasta, e incluso vemos una reconstrucción ambiciosa del Hotel Overlook. El nivel de homenaje es impresionante, pero lo cierto es que causa cierta confusión y pérdida de identidad a la película. Al ubicarse como una secuela del clásico del que parte, deja algo que desear al explicar numerosos elementos que quedaron fuera del trabajo original (como los límites y las capacidades de “el resplandor”). Pero posicionarse como una adaptación literaria tampoco es algo que le sirva de mucho, ya que dedica gran parte de su tiempo de pantalla a imitar escenas icónicas del largometraje de Kubrick, y a menudo sin tanto peso narrativo.

Aunque presenta a nuevos actores, entre ellos MGregor, estos parecen estar imitando las actuaciones de Jack Nicholson y Shelley Duvall, de  modo que podemos decir que Doctor Sueño ingresa al territorio de película de admiradores, y aunque no le hace ningún favor, sí que se muestra de un modo del todo evidente en los momentos finales cuando los personajes caminan por los pasillos del Overlook con una fascinación notoria, observando recreaciones de momentos notables como en una atracción de parque de atracciones.

La maldición del hotel Overlook

Pero no estamos para nada ante una película solo al servicio de aquellos que adoran y adoran El Resplandor, incluso si no has visto la “primera” parte, Doctor Sueño puede ser vista sin problema, destacando momentos que funcionan gracias a la habilidad de Flanagan. El creador de The Haunting of Hill House cuenta para su labor con miembros de su equipo de la serie Netflix, desde el director de fotografía hasta los directores de casting. Por lo tanto, cuando el cineasta no se pierde en su homenaje a Kubrick, ofrece una buena dirección y planes creativos y bien construidos que se asemejan a la serie.

No es casualidad que estos mejores momentos usualmente estén protagonizados por Rose la Chistera, la villana interpretada por Rebecca Ferguson que es la principal líder del Nudo Verdadero y persigue a los protagonistas con sensualidad e intimidación mística. Incluso con Ewan McGregor fuerte en el papel de Danny, es el personaje el que roba cada escena en la que aparece. Uno de ellos, por ejemplo, muestra al antagonista invadiendo los sueños de Abra, sin darse cuenta de que cayó en la trampa de una niña. Los dos se enfrentan en un entorno que representa la mente humana como una biblioteca, y ambos luchan por el conocimiento del otro.

Momentos de este tipo afirman que Doctor Sueño funciona cuando intenta crear su propia identidad, pero la experiencia completa suena más como un proyecto con miedo de salir de la sombra de El Resplandor. Flanagan es un cineasta experimentado con un gran elenco en la mano y una buena trama original. Esto da como resultado un terror sólido, pero no tan brillante tanto como podría ser.